Guerra Fría

guerra fria

La Guerra Fría ya parece algo tan pasado, como si a nadie de las generaciones vivas nos hubiera tocado aquella tensa paz que era aquella guerra inminente.  Aquel vivir en la zozobra que sin deberla ni temerla el fin del mundo nos arremetiera sin aviso previo ¿Dormidos, en el parque, camino a casa, donde nos tomaría?; solo porque un bando o el otro pico el botón rojo. Desatando una reacción en cadena automatizada, que ni siquiera requería la supervivencia de alguien de los atacados. Todo estaba planeado para que no hubiese ganador. Ninguno de los bandos permitiría que el mundo se pintara de azul capitalista, ni rojo socialista. Los neutrales, los pobres, la mayoría, es decir los humanos normalitos nos iríamos entre las patas de aquellos dos caballos del apocalipsis que corrían una carrera hacia la muerte. Y la corrían con tal ceguera que poco les importaba ganar, lo importante era que el sobreviviente también muriera.

Pero no hay loco que coma fuego, reza el refrán, y así, al pasar el tiempo nadie aplasto primero el botón. Lo malo fue que nadie desactivo las bombas. Siguen ahí, esperando.