Extraña manera la tuya de amar.

El amor entre los humanos se basa en la reciprocidad. Me amas, luego entonces te amo. Te amo, entonces me amas.  Dios por el contrario ama de manera unilateral y personal. Me ama aun cuando yo no le ame y me ama de una forma única. Por ello no te extrañe que Dios te ame y me ame cuando menos lo merezcamos, porque será cuando más lo necesitemos.

Sin embargo no hay que creer que el amor incondicional de Dios es un amor, digámoslos así, populista. Es decir que no busca una forma barata de conseguir el amor de los hombres mediante el cumplimiento de sus mas mínimos caprichos y deseos ¿No nos hubiéramos sacado ya el premio mayor o mínimamente nuestro equipo llegado al título invicto?. Me recuerdo la película de Jim Carrey, El Todo Poderoso, en ella se representa el caos que acabaría siendo este mundo con un Dios que se remitiera a ser un simple cumplidor de deseos.

Dios si tiene ganas -y unas ganas locas me atrevería a decir- de compartir esa felicidad perfecta y eterna con cada uno de nosotros. Pero no puede ser en esta vida ¿Porque? Porque debemos elegir esa vida postrera, debemos pues, libremente aceptarla. Entonces tengo para mí, y no sé si me equivoque pero espero que no, que el amor de Dios es un amor pedagógico, es decir que nos ama de tal forma que nos trata de encausar a amarlo. A aceptar esa felicidad perfecta y eterna.

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Acerca de diariando
Marinero de Infanteria de Marina del Servicio Militar Nacional Patriotico Heroico y Obligatorio Matricula C-267481

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