Cuestión de García y cuestión de Tamayo.

Estos son mis apellidos, hasta de donde se de origen español ambos, como el de la inmensa mayoría de los mexicanos, el resultado pues del mestizaje. También hasta donde sé, hace mil años García era nombre propio pero hubo por allí un valiente muy valiente y, en honor a ese héroe -hoy anónimo- el García paso a ser apellido, para significar la valentía de las familias que lo adoptaban como tal. En cuanto a Tamayo, es un pueblo milenario de la madre patria. Muy orgullosos de su pueblo, los de Tamayo, como era usanza, se ponían por apellido el lugar de origen.

Mas allá de un millón de años la historia se pierde, nada hay de escritos. Lo curioso es que el camino se estrecha. Es obvio que todos provenimos del mismo sitio. Como especie, los científicos están casi todos de acuerdo que hay dos muy probables fuentes del hombre como hoy se conoce, unas teorías dicen que en África y otras que en Asia. También concuerdan en aseverar que solo pudo haber un despegue de las potencialidades de esta especie, cuando ella llego a Europa. Por su clima, su abundantes medios de supervivencia, los primeros hombres europeos vieron pronto subsanadas sus necesidades básicas, lo cual les dio tiempo para dedicarse a otras área como el arte, el deporte, la exploración, la ciencia misma.

Cuestión de García y cuestión de Tamayo.

Estos son mis apellidos, hasta de donde se de origen español ambos, como el de la inmensa mayoría de los mexicanos, el resultado pues del mestizaje. También hasta donde sé, hace mil años García era nombre propio pero hubo por allí un valiente muy valiente y, en honor a ese héroe -hoy anónimo- el García paso a ser apellido, para significar la valentía de las familias que lo adoptaban como tal. En cuanto a Tamayo, es un pueblo milenario de la madre patria. Muy orgullosos de su pueblo, los de Tamayo, como era usanza, se ponían por apellido el lugar de origen.

Mas allá de un millón de años la historia se pierde, nada hay de escritos. Lo curioso es que el camino se estrecha. Es obvio que todos provenimos del mismo sitio. Como especie, los científicos están casi todos de acuerdo que hay dos muy probables fuentes del hombre como hoy se conoce, unas teorías dicen que en África y otras que en Asia. También concuerdan en aseverar que solo pudo haber un despegue de las potencialidades de esta especie, cuando ella llego a Europa. Por su clima, su abundantes medios de supervivencia, los primeros hombres europeos vieron pronto subsanadas sus necesidades básicas, lo cual les dio tiempo para dedicarse a otras área como el arte, el deporte, la exploración, la ciencia misma.

Hay ciertas razones que solo entiende el corazón

Esta es la frase más célebre de Blas Pascal y explica mejor lo que anoche quería decir. El corazón de los hombres también tiene sus razones que atender. Aunque en el auge de la racionalización se pretendió sin más meter estas razones en lo evolutivo. Es decir, aquello que no podíamos entender de nosotros mismos se decía sin más Ah! es que eso pertenece a lo que queda de animales en nosotros.

En el presente, cuando parece que la racionalización ha perdido su encanto. Hoy que Dios sigue aquí tan presente, muy a pesar de que Nietzsche anuncio su muerte. Hoy que tenemos más ciencia y tecnología que nunca antes, el hombre sigue sintiendo un vacío existencial que resolver. Hoy que hemos inventado los deportes extremos, ya no para competir, sino para “sentir” la adrenalina. Hoy que podemos viajar a cualquier parte, mas y mas deciden viajar con las drogas, viaje que termina en un suicidio. Hoy pues, sigue habiendo ciertas razones apremiantes que el corazón del hombre necesita atender.

La noche de un día difícil.

Lo adivinaron, el titulo del post de hoy es la traducción del título de una de las más famosas canciones de The Beatles, en cualquier compilación de sus 20 grandes éxitos vendrá, bueno, siempre que sea seria la lista.

La noche de un día difícil porque así ha sido esta semana en el ámbito laboral. Extenuante, y peor aún, sin poder cuantificar si fue provechosa o no.

Esto me recuerda la escena de una película que vi hace unos días. Un tipo reclamaba al mundo la adicción por encontrar sentido y razón de ser a todo. Al final, según este tipo, el mundo se ha vuelto loco buscando exactamente lo contrario, la razón.

A mí en lo personal no me gustan los extremos, ni tanta razón que solo te provoque nauseas, pero tampoco tanta sin razón que caigamos en la ingenuidad. Matemáticas y Poesía, pues.

 

De la Muerte a propósito de estos días.

Es curioso que la muerte sea la única certeza que tengamos en la vida, y sea, la que más nos sacude cuando nos pasa de cerca.

La vida es solo un instante en la eternidad del tiempo. Y nos aferramos a ese instante con todas nuestras fuerzas. Quizás porque sea lo único que creemos tener.

Anoche veía un reportaje sobre las pirámides de Egipto. Construirse aquellos mausoleos que llevaban años y mas años de trabajo, que implicaban mano de obra de centenares de millares de personas ¿Y todo para qué? Para tratar de subsanar la fragilidad del faraón.  Para que ese hombre sintiera un poco paz, sentir que no moriría del todo, que allí estaría ese símbolo de piedras como diciendo “presente”.

 

Otoño

Otoño está indeciso  entre  bufanda blanca

o manga corta,

Otoño tiene un vicio, dos virtudes, saldo a favor

en el teléfono, una letra que esculpir.

Nos enseñaron en las aulas que otoño desprende

las hojas de los arboles,

que casi quema al santo, pero no lo alumbra.

Pero el verdadero, el otoño, el que se pasea por el mundo,

esta enfermo de cambio climático

y de tantos satélites en la estratosfera.

Se le ve en el bar, solo, bebiendo, supongo que

whisky, oye un rock and roll, fuma sin filtro.