Las estrellas y mi viejo.

 

    Recuerdo que mi papa nos sacaba a menudo al campo, y de noche, para ver las estrellas. Ensenarnos como se llama este y aquella constelación. Esta ciudad era mucho mas pequeña de lo que es aun ahora, así que en diez minutos en coche estabas en la oscuridad total.

Por más que le busque siempre la forma, ni la osa mayor, ni la osa menor me parecieron tales animales. Entonces, pensaba yo, aquellas personas que vivieron hace tantos siglos, vaya que tuvieron gran imaginación al ver semejantes seres en el cielo, guiados solo por unos cuantos puntitos titilantes.

Pero lo importante era que en aquellas veladas nos despertaba la imaginación; de ello es de las cosas que más le tengo que agradecer a mi padre, que siempre se preocupo por ensenarnos “ese universo de pequeñas cosas que solo cobran vida cuando tu las nombras”.

Mi viejo, mi querido viejo, que no termino ni la primaria, pero igual lee desde Freud, hasta Tomas de Aquino. Que con su ejemplo, nos mostro que las grandes cosas de la vida, son aquellas que se disfrazan de pequeñas.

Anuncios

Acerca de diariando
Marinero de Infanteria de Marina del Servicio Militar Nacional Patriotico Heroico y Obligatorio Matricula C-267481

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: