Ni idea

          Hoy es uno de esos días en que no tengo ni la más remota idea de sobre que voy a escribir. Pero veamos, déjenme pensar…mmmmm…ya se, déjenme les cuento que estos días he andado escuchando a Kenny G en el estereo del carro.

Kenny G lo escuche por primera vez hace 20 años, estaba en segundo semestre de Preparatoria, Cuauhtemoc, un buen amigo, me presto un casete de el, me dijo: vas a ver que este tipo si te gusta. ¡Y vaya que me gusto!

Lo criticable a Kenny G es que se engolosina siempre en todos sus discos, en todas sus canciones su Sax Soprano es el que debe llevar la batuta, eso, todo buen músico sabe que es peligroso, corre el riesgo de enfadar a su publico. Un buen solista, guarda su silencio. Por ejemplo, Yo Yo Ma, ese tipo si que sabe hacer discos balanceados, no deja duda a que el es la estrella, pero deja que los demás músico muestren todas sus posibilidades y de sus respectivos instrumentos.

En fin, Kenny G sigue siendo uno de mis saxofonistas favoritos. Hace años se discute si su música es Jazz, para mi no lo es. Tampoco es una Talk Music, pues realmente tiene elementos para transportarte a la experiencia estética, en lo personal pondría a Kenny G como un punto y aparte en el saxofón. Un punto y aparte que vale mucho la pena escucharlo.

 

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Cuenta regresiva

Ya casi es Navidad, en unos días, cuestión de una semana. Ya es Navidad, es decir, estamos en Adviento, que para mí, es la mejor época de año. Obvio que cada ciclo se vive de forma diferente, este en particular lo he vivido de una forma abrupta, repentina, cuando me he dado cuenta ya casi es Navidad.

Estoy frente al pino. En su cima, casi pegando al techo una estrella de Belén estilizada. Las luces descansan por cuestiones de seguridad hogareña, recordemos que son casi las 4 de la mañana. Esferas, moños, monos de nieve, santocloses, esta lleno de alegría este inquilino que viene por cosa de un mes a inundar la vista del hogar.

Al pie del árbol, una representación de aquel nacimiento de hace poco mas de dos mil años. El pesebre, los animales, los pastorcillos que quieren ver a su rey –rompompompom-, José, Maria, la cuna improvisada esperando que sea 24 en la noche.

 

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Prisas

 

Una prosa a la prisa. A esa dama de pasos cortos y rápidos, que avanza al tic tac del reloj pero a la enésima potencia. Una prosa a la prisa, al vértigo, a bajar las escaleras, alcanzar el autobús, partir a otro país.

Unas letras para la maraña de espejos entrecortadas, la prisa, esa dama, de vestido brillante y actitud arrogante, la prisa, es dama que todo te lo cobra, que todo lo desmorona al querer armar el rompecabezas del mundo.

La prisa, vaso medio lleno y medio vació, concepto de ser tragado por el hoyo negro del éxito. La prisa, la risa del mal. La prisa, cava tu final.

El Laberinto y su significación.

Las metáforas, sean verbales o de imagen, siempre han cautivados a los hombres. La metáfora es la materia prima del arte, inclusive, la formula predilecta de hablar del Cristo.

Una de esas metáforas predilectas es el Laberinto. La vida es un laberinto, los demás son un laberinto, nosotros mismos somos un laberinto.

Los filósofos y teólogos se desviven buscando la Verdad, pero la verdad es un laberinto. Los hombres quieren ser felices, pero la felicidad es un laberinto.

Sin embargo, ni la Verdad, ni la felicidad son laberínticas en el sentido de complejidad de alcanzar la meta, la salida. Sino en lo intrincado de los factores que intervienen, cada pared, cada muro es un algo que cuestiona esa búsqueda.

En la edad media, los reyes se mandaban construir gigantes jardines en forma de laberintos, de belleza suntuosa, el objetivo era jugar a esconderse y encontrarse. Quizás esa sea la forma mas sabia de disfrutar el laberinto de la vida, el laberinto de la verdad y el laberinto de la felicidad, es decir, tomarse a juego andar por el laberinto, jugar al laberinto.

-A-

A continuación un cuento de Ángeles Mastreta.

Al fin, su marido se cansó de quedar bien con ella y se fue a quedar bien con alguien más.

Los primeros días Ofelia sintió la soledad como un cuchillo y se tuvo tanta pena que andaba por la casa a ratos ruborizada y a ratos pálida. Luego se hizo al ánimo de aceptar que el hombre de toda su vida se hubiera sentido con tiempo para iniciar otra vida en otra parte y hasta le pareció conmovedor haberse casado con alguien a quien los años le alcanzaban para tanto.

Pensando en eso anduvo por la casa poniendo en orden el desorden, buscando otro modo de ver el mundo, para empezar por desde dónde iba a verlo.

Un día cambió los cuadros de pared, otro regaló las sillas del comedor que de tanto ser modernas habían pasado de moda. Luego mandó su colchón grande a un asilo en el que dormirían dos viejitos aún enamorados y se compró una cama sobria y en paz como su nueva vida. Al último arremetió contra su sala, segura de que urgía cambiar la tela de los sillones.

El tapicero llegó al mismo tiempo en que le entregaron por escrito la petición formal de divorcio. Ella la puso a un lado para pensar en cosas más tangibles que el desamor en ocho letras. Trajinó en un muestrario buscando un color nuevo y cuando se decidió por el verde pálido el buen hombre llamó a dos ayudantes que levantaron los muebles rumbo al taller.

Junto con semejante ajuar se iba el paisaje que había reinado en su casa los pasados diez años. Ofelia los vio irse y siguió con la mirada el rastro de cositas que iban saliendo de entre los cojines: un botón, dos alfileres, una pluma que ya no pintaba, unas llaves de quién sabe dónde, un boleto de Bellas Artes que nunca encontraron a tiempo para llegar a la función, el rabo de unos anteojos, dos almendras que fueron botana y un papelito color de rosa, doblado en cuatro, que Ofelia recogió con el mismo sosiego con que había ido recogiendo los demás triques.

Lo abrió. Tenía escrito un recado con letras grandes e imprecisas que decía: “Corazón: has lo que lo que tu quieras, lo que mas quieras, has lo que tu decidas, has lo que mas te convenga, has lo que sientas mejor para todos”.

¿Has? dijo Ofelia en voz alta. ¿Su marido se había ido con una mujer que escribía haz de hacer con has de haber? ¿Con una que no le ponía el acento a tú el pronombre y lo volvía tu el adjetivo? ¿Con alguien capaz de confundir el más de cantidad con el mas de no obstante?

La ortografía es una forma sutil de la elegancia de alma, quien no la tiene puede vivir en donde se le dé la gana.

Según el pliego que debía firmar, la causa del divorcio era incompatibilidad de caracteres. Nada más cierto, pensó ella. La ortografía es carácter. Firmó.

 

Buenas Noticias

Nos abruman las malas nuevas, en la TV, la radio, los periódicos, Internet, todos nos dicen que la cosa anda mal, que el mundo esta tripulado por locos, manejados por peores locos, rumbo al Bid Bang a la inversa, es decir el ¡Pum!

 

Dijo el Che Guevara, y quiero dejar constancia que no admiro ni tantito a ese señor, pero el lo dijo, y lo dijo muy bien: Todos los días nos arreglamos los cabellos ¿Por qué no nos arreglamos también el alma?

 

Si las malas noticias son el diluvio versión tercer milenio, es porque nosotros andamos derrotados, no nos arreglamos el animo, traemos despeinado –greñudo decimos los paceños- el espíritu. No estas deprimido, estas distraído, dice el cantor. Y es gran verdad, no es que lluevan las malas hechuras, es que le prestamos mas oídos al ruido de una bala que a mil besos, y os garantizo, que por cada bala que tira un sicario, hay un mil, no, un millón o un billón de buenas cosas que celebrar.

 

Es domingo, estamos en adviento, el café me quedo riquísimo, vamos a desayunar huevos con salchichas, estoy contento.

 

Alcides

La imagen publica

Las campanas políticas son en la actualidad una guerra de imagen. )A no importa en que partido estés, ni tu reputación, mucho menos los principios, vamos ni la ética.
Lo imperante es la imagen, el como te veas en la foto. Que se te note la sonrisa colgate.
Y las propuestas? Ausencia total, solo palabras que dicen “que” pero no aclaran el “como”. Mas empleo, mejor educación, seguridad, bien muy bien, pero y como? Acaso creando empleos con salarios de hambre, desayunos gratis en escuelas con maestros mal preparados y peor pagados.
La política esta en crisis, necesita un replanteamiento nuestro sistema de partidos. Sin ética caminamos a la anarquía. La tan anhelada democracia ha traído males. Extinguido el presidencialismo, el caudillismo amenaza con fragmentar la sociedad toda.
A.