México 2011

 

    Al rato estrenamos año, a saber el 2011 según la nomenclatura de la era cristiana. Y quiero hablar de México embebido en este año que empieza.

Para ser francos la cosa no pinta bien para este país, la violencia del narco y la inminente lucha por la sucesión presidental nos ponen en una situación crítica, pero ¿Tiene esperanza México? Todavía me atrevo a decir que si, aunque como todas las cosas importantes la solución no es sencilla.

Los mexicanos no nos queremos –en general- como ciudadanos, ya que hacemos todo lo posible para saltarnos las leyes, reglamentos, normas y cualquier instrumento de legalidad que se haya inventado. Nos gusta tratarnos de pasar de listo, aunque a la postre eso vaya en menos cabo de nuestra calidad como ciudadanos. Aquí lo que rifa es la Ley de Herodes, el que no tranza no avanza. Lo cual es ya una forma de vida, una cultura de la ilegalidad. Somos buenos mexicanos para ir a dar “el grito”, para decir “la chingada”, pero para detenernos ante la luz amarilla del semáforo, allí si nos vale madre.

La única solución está en un cambio de mentalidad, en auto imponernos una cultura de la legalidad. Pero ¿Qué se requiere o cual sería el fenómeno que detonaría el comienzo de esta cultura de la legalidad? Me temo que solo el colapso de nosotros como sociedad, solo el probar la anarquía total –a la cual vamos tan rápido como un cadillac sin frenos- nos hará desear realmente dar un golpe de timón para virar hacia aguas de mayor solidaridad y concordancia.

Mexicano, no tienes opción, este México es un tobogán al cual eres lanzado cada mañana que abres los ojos. Tú decides a donde vas a caer.

 A

El Tiempo o la persistencia de la memoria

 

      Fin de año impone hablar del tiempo, ese gajo de eternidad que pretendemos acorralar en el circulo del reloj.

Somos seres en el tiempo, aunque siempre estamos en el presente, somos el fruto del pasado y navegamos al futuro.

Anoche leía sobre el Big Bang que fue hace no sé cuantos miles de millones de año, nosotros, los homo sapiens, como especie,  no tenemos ni uno en esta tierra. Desde un principio necesitamos del trabajo, del arte, de la religión, esos factores nos cohesionaron para irnos volviendo sedentarios. La agricultura, el fuego, la maleabilidad de los metales como el hierro nos abrieron expectativas insospechadas.

Todo pasó en el tiempo, y sin embargo, por paradojas el tiempo ya no está, se fue, no volverá, al igual que no volverá este instante en que escribo y me lees.

Quizás sea el tiempo uno de los mayores inventos del hombre, porque en realidad no existe, existirá la memoria, quedaran las huellas, pero el tiempo viaja con nosotros, no hay otro más que este segundo en que vivimos.

A

Ausencias.

El tigre se ha ido,

el domador se ha quedado en la jaula.

La primavera se declaro indispuesta,

el invierto doblara turno para suplir semejante falta.

Los niños ya no van al jardín,

el ogro juega con un columpio solitario.

Al cien se le extraviaron los dos ceros,

es la centena mas desnuda en el cielo de los números.

Llaman y llaman, mas no hay nadie en casa,

se mudaron los “hola, hola” y los “bueno”

a otros ring, ring.

Le quitaron a la Ch el pedrigree,

ahora es un bastardo sin chimenea,

una azarosa combinación, el choque de consonantes.

Rocinante es un caballo flaco sin su Quijote,

ya no más un Babieca sin la pluma de Cervantes.

Imaginación y Constancia.

          Del Post de ayer me viene a la mente el pensar que dos de las armas principales para que los niños salgan adelante en esta vida son la Imaginación y la Constancia; en esta era desechable son dos cosas que menos se cultivan.

 

El Wii, el PS3, el Súper Nintendo, Youtube, todo eso nos ataca para volvernos sedentarios mentalmente. Nos dicen, mira, no imagines, yo lo haré por ti, tu solo cómprame. ¿Leer un libro? No seas anticuado, eso es para viejitos.

 

La imaginación nos sirve para resolver los problemas de la vida diaria, la constancia para afrontar las crisis que de todo tipo nos abrumaran a lo largo de la vida.

 

Cierto día iba Paulina viendo por la ventanilla hacia el cielo, de pronto me dice, Papa ya se como Dios mueve al sol, ¡Ah si! ¿Cómo? –le pregunte-. Pues por el otro lado pone a dos angeles que lo vayan moviendo, respondió.

 

Tal vez debí hablarle sobre la rotación, traslación, la ley de la gravitación universal de Newton, que establece que la fuerza que ejerce una partícula puntual con masa m1 sobre otra con masa m2 es directamente proporcional al producto de las masas, e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa. Quizás todo eso, o quizás lo que hice de decirle tenia razón fue lo indicado. Ya lo veremos.

 

Alcides

La edad de la ilusión.

                    

   Me contaba ayer mi Papa que trabajando en una casa –es carpintero- se le ocurrió preguntarle a los niños que viven allí que le habían pedido a Santa Clauss, la mama grito desde la cocina que a sus hijos no les traía nada, que ella les compraba obsequios, que no se les debía decir mentiras y hacer creer cosas que no son.

Paulina, mi hija, que va en segundo de primaria, también me decía que dos de sus compañeritos ya no creen en Santa Clauss, sus papas los llevaron a escoger que regalos querían.

¿Es malo hacerles creer a los hijos en la ilusión de un regalo traído por un señor gordo, de barba blanca y traje rojo? A mi sentir no, la infancia es la edad de la imaginación, de las ilusiones. Paulina se imagina muchas cosas lindas en esta época, cuando nos las cuenta me confirma que la imaginación es una gran herramienta para el futuro de los niños, esa imaginación que tanto trata de matar la televisión.

La mañana del 25 entro corriendo a la recamara gritando que santa le había traído esto y aquello, luego se quedo un instante en silencio, dijo, me falta tal cosa, dejen ir a ver si esta, corrió, de allá puso otro grito en el cielo…si aquí están los patines. Si esos momentos son malos, carajo, no vale la pena la infancia.

Usted eduque a sus hijos como mejor le inspire, mi único consejo es que siga la regla de oro de San Agustín, aquí la dejo por sino no se la sabe:

 

“Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos.”

Jo-jo-jo-jo

Navidad

Hace dias que esta foto me relaciona con la Navidad, ¿Sera el color? ni idea.

Hoy es Noche Buena. Dijo Padre Memo hace varios años en una homilia que esta fecha deberia ser un nacimiento de Crsito en nuestros corazones; aquella vez no entendi esas palabras, con el tiempo he hido descubriendo que la relacion entre Jesus y uno, es una relacion unica, irrepetible, que debe empezar desde el nacimiento de la divinidad en nuestros corazones, tal como nacio el en el mundo, debe venir a nuestro interior.

Que esta Navidad sea esa oportunidad del nacimiento de Cristo en nosotros.

Paz y Bien a los hombres y mujeres de buena voluntad.

Política and religión.

                                    Ayer -confieso y se habran dado cuenta- me saque de la manga el post, hablar de arte siempre es fácil, es de lo sumo subjetivo, puedo decir que Picasso es una bazofia o un genio, y siempre encontrare partidarios de ambas posturas. Aunque en el fondo a nadie le interesa Picasso.

Pero, hay dos temas en las que es mejor no meterse, sino quieres salir raspado o con un ojo morado: Política y religión. Decir que Pito Pérez es el mejor candidato, nos gana la rechifla general, si por desgracia e ignorancia se nos ocurre decir tal cosa en una fiesta donde concurren puros devotos de Changoleon. Tampoco deberas decir que la verdad de la verdad esta el La Ultima Iglesia Electrónica Pastoral de Los Crepúsculos Arrebolados, pues es blasfemar contra el dios de la Iglesia Juevesista de La Madera Cumbanchera y por ende se gana uno el odio de tales feligreses.

Así que, si lo que tu quieres es vivir es cien años, no hables en publico ni de política, ni de religión. Muéstrate muy respetuoso y nunca opines nada. De alguna manera la tolerancia se vincula con el silencio obsequioso, aunque esto sea un error, para sobrevivir un siglo es menester no cuestionar, no opinar, no señalar, inclusive, si te es posible no pensar.

Hasta mañana.