El que vive detrás del reloj.

Si, soy yo, lo confieso, soy el que vive detrás del reloj, en su mecanismo, entre los engranes. Nos soy un Nomo, ni un Duende, solo soy yo. No se de donde vengo, ni como llegue hasta aquí, simplemente estoy. Me gusta pensar que simplemente nací con el tiempo. En realidad esas dudas existenciales sobre mi origen nunca me han abrumado mucho. Ni siquiera la soledad me ha pesado mucho, porque haz de saber que estoy solo aquí adentro, no hay otro, ni otra, solo yo, personita diminuta que vive, como te dije antes, entre los engranes.

Hace tiempo, se me ocurrió investigar que hay detrás del reloj, es decir, observar a los que ven la hora. Así que para ello hice un diminuto agujero en el numero 3. Desde allí he visto por largo tiempo el mundo exterior. He aprendido que vivo en un reloj de una sala, de una familia no muy numerosa. Se como se llaman cada uno de ellos, cuando es su cumpleaños, inclusive, me han divertido las fiestas que en casa han hecho. También ha habido momentos importantes para esta familia, un día vino Drovak, el novio desde hace dos años de Clara, este trajo a sus papas y pidieron la mano de ella. Se casaran en el otoño. Esa noche todos estaban muy bien vestidos, hasta el perro lo amarraron en la parte de atrás para que no entrara –como suele hacerlo- con sus patotas a ponérselas encima a medio mundo.

Quizás te parezca mi vida una vida extraña, encerrada; pero no es así, mi vida es divertida, he aprendido a ser mi mejor amigo. Me rio mucho cuando me subo a algun engrane y doy vueltas y vueltas como en una rueda de la fortuna. Prefiero el engrane de los minutos, es mucho mas rápido que el de las horas o el de los días. Porque haz de saber que me he subido a todos. Una vez me di quince vueltas en el engrane de los días.

Pero no creas que siempre estoy de ocioso, también tengo mi tarea, que es mantener en buen estado todas las diminutas piezas de este reloj. No por nada ha pasado de generación en generación desde tiempos inmemoriales. Cada tic tac me llena de orgullo, es limpio, sonoro, majestuoso, en una palabra impecable. Un segundo, una hora, un día llevan mi trabajo de mantenimiento, brillan por si solos, a las gentes de fuera les parecerán todos iguales, pero no es así, cada segundo suena diferente, cada hora suena diferente y obviamente cada año suena diferente. Esto es fácil de entender, es como la vida de los de allá afuera ¿verdad que nunca es igual un segundo, un minuto, una hora o un año de vida al otro? Pues así tampoco lo es aquí dentro.

Bien, pero ya te he contado mucho de mi, quiero que tu me cuentes ahora de ti, ven acércate al reloj, háblame, no te preocupes si nadie responde o te sientes como loco o loca hablándole a un reloj, te prometo que yo estaré aquí detrás atento a oírte.

 

Alcides

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Acerca de diariando
Marinero de Infanteria de Marina del Servicio Militar Nacional Patriotico Heroico y Obligatorio Matricula C-267481

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