Amor

¿Existirá una palabra sobre la que se hallan escritos más ríos de tinta? ¿Habrá una palabra que se halla vuelto más fetiche que esta? ¿Habrá un tema que allá ocupado más a los músicos, poetas, novelistas, cineastas y en general en el arte? Realmente lo dudo.

Pero en realidad ¿Qué es el amor? La mayoría relacionamos el amor con un sentimiento, amar es sentir bonito, sentirse en las nubes, sentir mariposas revoloteando en el estomago cuando estamos con el ser amado. Esto esta muy bien, el sentimiento es una parte imprescindible del amor, quizás seria mas correcto decir, de amar. Amar se siente.

Sin embargo, el asunto no para allí, el sentimiento es solo una de las dos dimensiones del amor. Me explico. Imaginémonos una planta, la que gusten, tiene dos grandes áreas. La primera es la visible, conformada por el tallo, las hojas, las flores, los frutos. Podemos decir que si el amor es esa planta, el sentimiento es esa parte visible. Cuando vemos una pareja besarse en una banca del parque o una que va de la mano a la sala del cine, nos decimos, ellos están enamorados, porque vemos su amor, estamos viendo la parte visible del amor.

Sin embargo la planta tiene una parte no visible, la raíz. Ella esta oculta pero es tan importante como la visible. En el amor la parte invisible es también la parte profunda, esta parte esta dividida en dos grandes áreas:

La primera es la comunicación trascendental. Esa comunicación no solo es de palabras, o no se mide por la cantidad de palabras, bien sabemos que podemos decir mil palabras y resumirlas en tres o cuatro. La comunicación trascendente es aquella en el cual la pareja es capaz de comunicar su sentir, pensar y creer.

La segunda parte es la voluntad, el amor también es un acto de voluntad, he allí su gratuidad. El verdadero amor, el amor profundo surge de la gratuidad, nadie hace lo suficientemente digno para merecer amor. Somos amados por un acto de donación de la pareja. A su vez amamos en esa misma libertad, solo porque si, porque es un regalo –don- que podemos dar y hemos decidido darlo –voluntariamente- a esa persona que esta a nuestro lado.

¿Y cual es la parte más importante? ¿La visible o la visible? Pues igual que una planta, que no puede vivir sino esta completa, así el amor no puede vivir sino tiene la parte oculta: comunicación y voluntad, ni tampoco si le falta la parte visible: convivencia, metas en común, afinidad de gustos, atracción física, etc.

Obviamente nuestra época hedonista favorece la parte visible, sobre todo en las nuevas generaciones donde el amor parece –en la mayoría de los casos- remitirse a la sexualidad activa.

Alcides   

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Acerca de diariando
Marinero de Infanteria de Marina del Servicio Militar Nacional Patriotico Heroico y Obligatorio Matricula C-267481

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