Enfermo

Hoy estoy enfermo, vuelvo a saborear la fragilidad de la vida. Pero vuelvo a redescubrir todas esas grandes cosas que por cotidianas nos pasan desapercibidas. Simplemente quisiera tomarme un vaso de agua y no puedo. Que rico me sabría ahorita un gran vaso lleno hasta el tope de suculenta e insípida agua, con un inocente hielito naufragando en medio de ese océano circular. Mañana, cuando pueda –si es que pueda mañana- me tomare el agua muy lentamente como si fuera el último o el primero.

 

A.

Futbolkenteins

Bien, empecemos el post de hoy recordando que ayer al finalizar les decía que les iba a rebelar un plan sublime para que por fin México llegue a la final de la copa del mundo. Ya basta hacer el papelito de equipo de relleno.

Confieso que ayer la idea me parecía original, pero en el transcurso del día me recordé que al menos Roger Rabbit ya lo intento, nomas que aquí es al revés, Roger metió a Michael Jordan a su equipo de caricaturas basquetbolistas para ganar. Nosotros, los mexicanos vamos a meter unos cuantos súper héroes a nuestra selección, por que de plano los extranjeros no dieron mucho resultado, vamos a probarle con los de la liga de súper héroes.

Propongo al Hombre Elástico de portero, ya sería mucho que le metan un gol ¿no?. De defensa central a Hulk, aunque perdemos en movilidad, ganamos en fuerza física, así que metiendo bien el cuerpo ni es falta y si desequilibra al más ducho de las ligas europeas.

En el medio campo al Hombre Invisible, les caería de sorpresa a los contrarios y abriría el juego a los delanteros (chéquense el dominio de la terminología futbolera que me traigo, este mes todos sabemos de futbol).

Al frente a Súper Man, porque tiene de todos los poderes habidos y por haber, así que las armas son bastas para vencer las redes enemigas.

El problema se centra ahora en el DT, de nada sirve una súper selección si ponemos a un negligente como manda mas. Luego los deja en la banca.

a.

 

 

Crónica de una derrota anunciada o veinte minutos de ilusión.

Hoy amanecí con un extraño sentimiento de nacionalismo, extraño porque las banderas y las fronteras hace años que me parecen juego de tiranos. Pues bien, en mi incipiente nacionalismo decidí ver el partido México-Argentina, confieso que es el primero que me disponía a ver del Mundial Sudáfrica 2010 y de varios anteriores, pues con decirle que el gordito barbon de traje gris que repartía besos a sus jugadores era el delantero numero 10 cuando vi mi último partido de jutbol. Creo que lo llaman Diego.

A la cita con el televisor llegue muy temprano, a las 10:20 a.m. ya estaba listo. Lo bueno que la cuenta regresiva que ahora ponen en los previos (margen superior derecho de su pantalla) me sugirió que era mejor dedicarlo a otros menesteres que si bien menos patrióticos si mas útiles.

Llega la hora y superado en sentimentalismo de la ceremonia de los himnos, de cuya psicosis colectiva no me pude sustraer y hasta de pie, saludo marcial y coro me chute. Empezó el bendito partido. ¡Oh! Sorpresa los mexicanos les estaban poniendo una recia a los argentinos. Dos que tres jugadas de peligro de los nacionales, hasta un tiro pego en el poste (¡inche suerte!).

A mi mente vino una frase-maldición de cuando yo era jutbolero “jugamos como nunca, perdimos como siempre”. Cállate Alcides no seas negativo, hace mucho que nos ves el jutbol, a la mejor y las cosas ya cambiaron.

Pasan de los veinte minutos de juego y los verdes siguen poniéndole una chinga a los rayados azul con blanco. Yo ya estaba convencido en un 99.99% esta ves es la buena, México campeón del mundo, el Boulevard que pasa cerca de mi casa de va a llamar Cuauhtemoc Blanco o Chicharito Hernández, pero…y otra maldición…siempre hay un pero…los argentinos con una jugada y ¡zas! Un inche gol. Calma compatriotas, uno no es ninguno (que matemáticas mas chafas), tranquilizaos, no os compunjáis, queda mucho tiempo…

Pero ¡zas! Un error de un defensa –ya ni recuerdo el nombre del pobre- y  otro gol. Uta mano. ¿Dos no son ninguno? ¡Ya ni rima!…2-0. Pitan el medio tiempo. Es lo mejor que nos podía pasar.

La neta, ya me desilusioné, me dedique a la botana que estaba bien buena, al refresco de toronja y a leer La Jornada por Internet, que quien sabe donde ejecutaron a 9, y que hasta al Shaka de Sinaloa se lo echaron al pobre. De repente ¡Goooool! Se oye por todo el barrio. Vuelve mi optimismo ¿2-1? ¡Si se puede! Voy al televisor, ¡oh! Desilusión 3-0.

Regreso a mi ciber lectura. ¡Goooool!, ya no me levanto, mejor pregunto ¿de quien? De México. Pssst 3-2 y si me levanto, 3-1 esta muy cabron todavía.

Que en Holanda la policía cateo las oficinas de la Iglesia Católica buscando pedofilos,  Que aprobó el Parlamento Europeo una ley a favor de abolir el deseo, que falló la vacuna anti SIDA, que un golpe de ha triunfado en la luna y movidas así ¡esa ya es una rola!.

Pitan el final, se acabo al ilusión, mañana buscaremos uno o dos chivos expiatorios, los despediremos de la selección. Luego a volver a sembrar ilusiones para el próximo mundial, que será –creo- en Brasil, mas como la ley dice que América para los americanos, y somos americanos una chance ahora si se nos hace we are the champions.

Mañana os contare una idea genial que se me ha ocurrido para asegurar ese trofeo que tanto nos ha esquivado.

Despidome, salutaciones con el ósculo santo como lo pide San Pablo es sus epístolas.

El Bofo Garcia

Humildad, esa palabra mal usada

Humildad es verdad, humildad es comprender lo que uno es, sus límites y sus potencialidades. Humildad es saberse frágil y saberse capaz. Por tanto llegar a la humildad requiere de un gran esfuerzo.

Humildad no es hacer siempre las obras mas simples, humilde no es el que barre o el que acomoda las sillas, prepara los alimentos. Humilde es el que es capaz de hacer los más ínfimos trabajos –en escala humana- y también es capaz de alzar la voz para decir “yo creo, yo siento, yo pienso”. Callarse pues, no es garantía de humildad, a la mejor y si esta siendo cobarde.

Humildad no es tener la cara marchita, no es vivir  de martes a domingo en los templos. Humildad es tener la capacidad de amar, de perdonar, sonreír, tener esperanza, saber que todos nos podemos equivocar, empezando conmigo mismo. Ser humilde es aceptar que no se tiene toda la razón siempre.

 

a.

Adiós Monsiváis

Se ha ido Monsiváis, para mí, aunque confieso que no comulgo con muchas de sus ideas, me sigue pareciendo un personaje encantador. Oírlo y leerlo era un lujo para el alma y un reto para la mente. Al verlo venir los de izquierda temblaban y los de derecha se persignaban.

Mas allá de todas las odas, loas, rapsodias bohemias, versos, prosas, discursos, mea culpa, yo lo conocí en un taxi, un día vino a este bar… lo mejor que podemos hacer es ponerle atención.

 a.

Pero…

Pero tampoco queramos navegar con bandera de ingenuos, la vida futura será mejor en muchos aspectos, pero más dramática en otros.

Para empezar las clases sociales subsistirán siempre, como hasta hoy. Los ricos aplastaran a los pobres con una burocracia llamada sistemas políticos. Donde los politiquillos se destrozaran unos a otros por obtener el poder.

 Luego, aunque todos tengamos oportunidades maravillosas de acercarnos a la cultura, pasara lo que hoy, la mayoría preferirá el lodo de los cerdos a las perlas del reino de lo sublime.

Ni hablar, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

Alcides

Esperanza

Tengo Esperanza, aun espero mucho de la humanidad. No creo que el fin del mundo sea la próxima quincena a la hora de salir de la oficina.

Una y otra vez ha demostrado la humanidad su gran poder de solidaridad. Siempre en las peores crisis lo que ha hecho salir adelante ha sido lo bueno que hay en cada uno. Esta es la humanidad en la que creo. En la que espero. Aquella o mejor dicho, aquel rastro de lo eterno, de lo trascendente que habita en ella.

Hoy es muy fácil extraviarse, perder la ilusión, sentir que vamos a la destrucción. Todos parecen hablar y nadie quiere escuchar. Los noticieros cuentan solo de muerte y desgracias. Nos fallaron los profetas que nos anunciaban la Era de Acuario. Los que decían que Dios había muerto han muerto y Dios sigue siendo tan necesario como antes.

Tengo Esperanza ante los nuevos retos que la vida plantea a los hombres. Sé que las nuevas generaciones se las ingeniaran para vivir en el planeta que sea que les heredemos. Y no por ello voy a dejar de cuidar mi jardín.

Sé que los hombres de mañana serán mejores, menos ingenuos, menos dogmaticos, más libres. Tendrán posibilidades que nosotros ni siquiera soñamos.

Alcides