Pederastia.

Sin duda uno de los signos mas claros de que el Catolicismo como institución esta en crisis es la continua salida a la luz publica de los abusos sexuales perpretados por el clero contra menores. Primero se trato de culpar a satanas de esa “campaña” y después a los medios de comunicación de tratar de hacer un show del pecado del clero. Pero la realidad esta allí, abofeteando la conciencia de todos los que nos decimos católicos. Una realidad que nos dice que algo anda mal en el clero, ¿mal?, muy mal diría yo. Al respecto se ha dicho que una deficiente formación en los seminarios ha permitido la permeacion de personas enfermas hasta el orden sacerdotal. Sin duda también tiene que ver la exponencial caída de las vocaciones, lo cual ha propiciado que se fragüen ordenaciones al vapor por la necesidad de sacerdotes.

 El pecado en si, no nos debe de sorprender en los demás, quien hace un mínimo ejercicio de sinceridad encontrara en si mismo suficiente materia para no señalar a los demás. Sin embargo cuando el pecado trasgrede a terceros, y estos son menores indefensos, entonces lo que hay es un delito, el cual debe ser castigado como lo instituye la sociedad.

 No solo esperar el castigo divino, sino se esta pecando de omisión, omisión grave. Este ha sido el gran pecado de la Iglesia como institución, volviéndose tapadera de delincuentes, que deberían estar tras las rejas. Mas sin embargo sistemáticamente se ha adoptado una “política de segunda oportunidad” consistente en cambiar de parroquia o diócesis a los sacerdotes delincuentes. Y a las victimas, si bien les va, se les proporciona una indemnización, que en casos como Estados Unidos ha alcanzado cifras multimillonarias.

 Ante esta forma de actuar tacita de la jerarquía ya no tenemos un problema, sino dos. Primero, curas pederastas que andan libres y segundo, el descrédito que sufre la Iglesia como tal ante el mundo, un mundo cada vez más escéptico, más renuente a oír de Dios. Y si el mensaje que reciben es este, pues es más que comprensible su aversión a lo que siquiera huela a catolicismo. Por ello dice en la Biblia: por culpa de ustedes los paganos maldicen mi nombre.

Sin duda, pues, esta situación a cimbrado la fe de muchos, tanto los que están dentro, como los que participan solo eventualmente en la vida de la Iglesia. Reconsiderando si esta Iglesia es la indicada para ellos, reconsiderando si Dios puede realmente favorecer a esta Iglesia como la verdadera y como la única vía de salvación, tal como estamos tan prontos a defender ante los demás.

Esta crisis exige del laicado una maduración, tanto en sus conceptos como en su fe. Exige desmitificar la figura del sacerdote como semi dios. Exige poner realmente a Dios por sobre todas las cosas. Que al final de cuentas es el mandamiento principal según nos dijo el Cristo. Y al clero, aquella parte del clero de buena voluntad, que para mi sigue siendo la inmensa mayoría, esta situación también exige una reconversión, un volverse a Dios. Hace tiempo me decía un sacerdote que el don que mas les hacia falta a ellos era el temor de Dios, con lo cual estoy de acuerdo. Solo si el sacerdote tiene ese sano temor de Dios, es decir, el deseo de hacer realmente la voluntad de Dios, esta Iglesia podrá cumplir la misión para la que fue fundada.

Alcides

Alcides

Anuncios

Acerca de diariando
Marinero de Infanteria de Marina del Servicio Militar Nacional Patriotico Heroico y Obligatorio Matricula C-267481

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: