Encuentro cercano del tercer tipo o mejor dicho no vayas al Wall Mark

Por el rumbo de mi casa pusieron un centro comercial de la cadena Wall Mark; hecho que de principio me dio gusto, pero que cada vez que voy me va decepcionando más y más. El gusto fue el de saber que mi pequeña ciudad ya había sido tragada por la globalización, ya no somos como el pueblito ese de Radiator’s Spring donde se perdió el Rayito MacQueen ¡no! Ya somos un eslabón más en la vorágine comercial mundial.

 Y el asunto de mi descontento no es de precios, de verdad que eso de la fluctuación del precio del jitomate o de la escasez de limones por que no es temporada de los frutos ácidos del limonar los desconozco por completo. A mi lo que me preocupa y afecta es que me atiendan rápido.

Primera mala señal, ya que la tiendota tiene como 30 cajas, pero siempre solo hay 3 o 4 abiertas ¿la razón? Los gerentes dicen que es porque el personal esta en curso de capacitación, las cajeras dicen que no hay quien quiera trabajar allí ¿Cuál será la verdad? Pues no se, pero el dichosos curso empezó desde que abrió la tienda, ya tiene casi dos año y no termina ¿pues para que los estarán capacitando?

 El colmo fue el otro día que de urgencia en la noche llegue a comprar un termómetro, pues mi hija tenia fiebre y mi otra hija extravió el que teníamos, lo buscamos y buscamos, pero como suelen ser los asuntos de buscar cosas las encuentras varios días después cuando ya ni las buscas y mucho menos las ocupas, el termómetro estaba en el fondo del garrafón de agua.

 Total que llegue a la tiendota, mentalizándome…paciencia, paciencia…fui al área de farmacia, había como 4 personas esperando al farmacéutico. El gerente de piso llamaba y llamaba por radio para que lo vocearon: ¡el encargado de farmacia presentarse en su puesto de trabajo, el cliente espera! ¿El cliente? ¡Los clientes! Conmigo ya éramos cinco. Una señora decía que ya tenía casi media hora esperando, que mejor se retiraba. El gerente se deshacía en disculpas, los demás se retiraron. Quedamos solo el gerente y yo. Ya me iba en solidaridad con los mal atendidos, pero en eso llega el farmacéutico, un gay a todas luces. Y venia de malas…

 Aaachh, Joseph ¿Por qué me armas este escandalote?- le reclamo al gerente.

El gerente le dijo: -Pues resulta que este es tu trabajo y estas en tu horario de trabajo y la gente ya hasta se fue. Te voy a levantar un reporta.

 -Aaachh, pues el Yolis me mando a cobrar a la caja 17, allá estaba, veras ve y pregúntale porque yo me voy a quejar en la Secretaria del Trabajo de este hostigamiento que hay en mi contra. Repuso el gay.

Yo pensé: ¿Joseph? ¿Yolis? ¿Farmacéutico gay? Definitivamente no quiero trabajar aquí.

 -Ya, ya, ya, mejor atiende al señor (o sea se yo).

-Aaachh ¿Qué se le ofrece señor?

-Un termómetro.

 -Aaaachhh, no están aquí, están junto a los shampoo.

-Utsss, pues gracias.

Fui por el dichoso termómetro, luego a hacer fila, las cajas rápidas estaban cerradas, así que para pagar un mugroso articulo de 30 pesos hice fila de 9 personas, mas de media hora.

La moraleja de este cuentos es: Auchhh, no vuelvo a ir al Wall Mark a menos que este regalando dinero, y dinero dinero, no dinero electronico, que ese son puras jaladas.

Alcides

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Acerca de diariando
Marinero de Infanteria de Marina del Servicio Militar Nacional Patriotico Heroico y Obligatorio Matricula C-267481

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