Que nadie cante tu canción.

Al menos una vez en la vida, cada uno de nosotros deberíamos decidirnos por cantar nuestra propia canción, no dejar siempre ese trabajo de decir lo que queremos decir a los otros; no saturar con ese que hacer (y de paso hacerlos millonarios) a Juanes, a Madonna o a RBD; correr el riesgo de decirlo a nuestra manera to me way como lo cantaba Frank Sinatra. O quizás no una canción, tal vez un poema, unos versos ¿o un cuento? que digan aquello que solo tú puedes decir, como solo tu lo puedes decir porque como ya lo sabemos, cada uno somos únicos e irrepetibles, nos lo dice el ADN, las huellas digitales, la longitud de tus pasos sobre las aceras y la forma de bailar. Quizás pienses que tu no sirves para eso, que para ello hay cantores, poetas, pintores, etc; pero en realidad no todo lo que esos “artistas” hacen es tan así de mágico, ¿Haz oído a Mozart o a Chopin? Mucha de su música es repetitiva, es mentira que todo lo que hacen los genios es genialidad, así que por lo mismo creo yo que un cualquiera también puede hacer dos o tres genialidades ¿Por qué no hacer la prueba?.

 Alcides

 

 

Definiciones sin palabras

Amistad

Aislamiento

Amor

Compañerismo

Desesperacion

Dolor

Heroismo

Humanidad

Curiosidad

Ingeniudad

Lealtad

Musica

Pasion

Soledad

Quo Vadis, Domine?

 

Pedro el apóstol va huyendo de la persecución que Nerón ha desatado en Roma contra los cristianos, cuando por el camino en una visión ve venir en sentido contrario al Cristo, con la cruz cargando, pregunta Pedro:

-Quo Vadis, Domine?…¿A donde vas Señor?

Jesús le responde:

-A Roma a ser crucificado de nuevo.

Pedro entiende la visión y decide regresar al martirio.

A mi como aspirante a cristiano me deja perplejo desde siempre esta historia ¿verdad o leyenda? No importa.

Hay en ella una realidad sublime, contada con la mayor de las bellezas, Pedro el hombre Iglesia es un nuevo Jonás, se niega atender su misión… Pedro, Jonás, tú y yo preguntamos a menudo Quo Vadis, Domine?

Alcides

El hombre ha llegado a la Luna…y aprendió a preparar café.

En la oficina dentro de las horas hábiles siempre hay una alma caritativa que prepare café; cosa que se ve sencilla en el aparato ese, agua, filtro, unas cucharadas de café y picarle al “On”.

 

Pero anoche me lo he quedado solo, como naufrago, así que he afrontado la titánica misión de prepararme una taza. Lecciones había yo pedido varias veces a mis compañeros, hasta me decían en tono de asombro ¡otra vez! Si ya te lo hemos dicho hasta el cansancio.

Primer obstáculo ¿Cuánta agua?, me había yo fijado que  cuando todos están aquí, el agua la ponen hasta la marquita que dice 24 en la jarra de vidrio de la cafetera. Pero como estoy solo, deduzco lo siguiente si cuando hay 5 personas llega a 24, cuando hay una persona deben llegar a 4.8. Ecuación de primer grado con una incógnita, álgebra elemental.

Segundo problema ¿Cuánto café?, la misma ecuación pero para 2 cucharadas, es decir 5x=2, por tanto x=0.40 cucharadas ¡que complicaciones verdad!

El resultado no ha sido el optimo, aunque la poción quedo bebible bajo una cierta mirada de compasión, culpo no a las Matemáticas (he checado con la calculadora científica los resultados) sino al Ph del agua o quizás los altibajos de corriente eléctrica que se presentaron durante la maniobra (± 5%) lo cual ocasiono que la resistencia de la cafetera no trabajara homogénea a la hora de calentar el agua.

 

Tuvieron que pasar 41 años, un mes y cinco días después de que el hombre llego a la luna, para que el hombre aprendiera a preparar café –y no le quedo muy bueno-.

Alcides

El Post de hoy es sobre los Post

 El Post de hoy es sobre los post. Lo curioso es que hoy tengo varias ideas que quiero escribir, por ejemplo, el negocio redondo que es blasfemar para los artistas…fama y dinero al precio de “ridiculizar lo sagrado” de los otros; pues como dicen no hay loco que coma fuego, así no hay blasfemo que blasfeme con aquello sagrado que tiene en su interior. Luego, escuchaba en la mañana a nuestro Presidente en una entrevista con López-Doriga decir que la cosa mas difícil que ha hecho en estos tres años es el paquete fiscal para el 2010, en otras palabras subirnos los impuestos, pobrecito, si se le nota que no ha dormido ni comido de la preocupación de tenernos que seguir chupando la sangre a los clientes cautivos de la SHyCP; lo cual es mas fácil que hacer un esfuerzo por incrementar el padrón de contribuyentes ¿Por qué no paga impuestos un fayuquero? ¿Por qué no saben donde están? Váyase a cualquier mercado, ¿Por qué no saben donde consiguen las mercancías?, pues por las aduanas, no hay otro lugar.

Luego recordaba hace rato el tronco para pensar de Winnie Pooh, ¡ah! Que rico, todos deberíamos tener así nuestro rincón favorito donde sentarnos a divagar sobre la importancia de los siete colores en el arco iris o sobre las consideraciones del factor K en las ecuaciones de la Dinamica.

También tengo ganas de escribir un poema, no lo he trabajado mucho aun en la mente, pero debería ser sobre un despertar, un levantarse, no en el sentido literal obviamente. Quizás no se vuelva realidad nunca.

Bueno pues este es una breve visita al calidoscopio de ideas que rondan mi azotea; o si gustan decir un post sobre lo que pudieron ser muchos Post.

 

 

Alcides

Del aborto en B. C. Sur y otras sandeces.

Cuando los políticos anuncian a bombo y platillos que nos van a poner al día con respecto al resto del mundo, solo puede significar dos cosas: una es que nos van a inventar un impuesto (por aquello de que en el Reino Perdido de Cuculmatlan se paga diezmo al rey por cada ventana) o que de plano se van a sacar una ley de la manga con tintes anarquistas o electoreros. Y así pasa o quiere pasar en mi casi isla, península y bien amada Sudcalifornia; se nos quiere hacer creer que estar al día, o sea ser chic, cool and nice es despenalizar el aborto. Los argumentos en pro se pueden enumerar en grandes rubros así: El óvulo fecundado solo se puede llamar humano hasta la semana 12, otros dicen que a la semana 8, en fin, no importa, el sentido común nos dice que de la nada no surge nada, avisémosle a esos seudo cientifistas que el tema de la generación espontánea ya se supero gracias a Louis Pasteur (que este si era un científico de verdad) hace cuestión de unos 150 años. Seamos claros, un embrión fecundado, desde el momento de ser fecundado ya debe contener toda la información genética de un humano, que no parezca humano es otra cuestión, lo cual dicho sea de paso no es suficiente excusa para su asesinato, si matáramos a cada humano por no parecer humano ¡imagínense!. Otro argumento llevado y traído es del derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo; muy valido el derecho, sin embargo el ejercicio de un derecho, como el de la sexualidad siempre conlleva asumir la responsabilidad de procrear una vida, separar este derecho (el de la sexualidad) de esta responsabilidad (el de la procreación) en nombre del derecho a la libertad simplemente es un silogismo. Lamentablemente nuestra modernidad se sustenta en eso, es simples silogismos. Mi hermano Sudcaliforniano no te dejes engañar con la banderita de la modernidad, un aborto es un asesinato, una mujer que aborta sufre daños inmensos en su mente y en su espíritu, mentiras que legislar a favor de esta acción sea a favor de ellas, en realidad es abrirle de par en par las puertas del infierno en esta vida.

Alcides

Generación X

 

A mi me molesta que nos llamen la Generación X de forma despectiva, como si por es solo hecho de haber nacido en las décadas de los 70 y 80 del siglo XX, te condenara a ser un niño confundido, producto de la televisión, un niño que no jugo nunca con lodo y que por lo mismo afronta su adultes de una forma evasiva.

Eso no es cierto, a mi edad y a todos los contemporáneos treintañeros que conozco, si bien la vida no les ha sido fácil, la han tomado por los cuernos en el sentido literal del asunto. No hay uno solo que se deje morir de inmovilidad como el artista del hambre en aquel cuento de Kafka.

Lo que si es muy cierto es que el avance de la ciencia, la tecnología y la apertura cultural han puesto nuevos retos a los que hoy vivimos; en siglos anteriores entre una generación y otra había casi el mismo escenario, por lo cual la respuesta ya estaba dada. No así en este tiempo “veloz como un Cadillac sin frenos” en los que al paso de un año ya tenemos nuevos escenarios, nuevos retos éticos y morales.  Y en ningún caso las respuestas son fáciles, a veces el silencio prudente llega a constituir la mejor respuesta momentánea.

 

Alcides

La Biblia y el calefón.

Todos queremos ser felices, de eso se trata esta vida, de encontrar la felicidad. Solo que hay muchas cosas que se le parecen, o mejor dicho, muchas cosas que solo te dan la felicidad “por un ratico” como canta Juanes. La canción que hoy les comparto se trata de eso (que no es de Juanes, sino de Sabina): si eres infeliz debes buscar la felicidad en el control remoto, la Biblia y el calefón.  Es decir, de una u otra forma, porque al final de cuentas Dios, que es la felicidad que realmente buscamos, siempre nos marca el camino hacia El aunque sea en el control remoto, la Biblia o el calefón.

Calefón es el calenton de agua, asi le dicen en España. Coima es pedir mordida. Un Jedi es un líder moral (ese que siempre falla). Jermu es la esposa.  Laburo es el trabajo diario. El flaco y el petiso es un programa cómico de TV en Argentina. Bien, con este breve diccionario de modismos latinoamericanos será más entendible la canción.

 

Si te sale un grano en la nariz,
si te pide “coima” el porvenir,
si, el que te “jedi” la primera vez, falló,
si no sales en la foto,
si tu “jermu” se rajó,
busca en el control remoto,
la Biblia y el calefón.

Si te mete cuernos la ciudad,
si agoniza el rey del carnaval,
si te privatizan parte del corazón,
vacunate contra el miedo,
vamos a hacerte el humor
con Charly, Diego y Olmedo,
la Biblia y el calefón.

Si no juegas nunca de local,
si te ríes para no llorar,
si el “laburo” ingrato te afanó la ilusión,
no necesitas permiso,
vamos a hacerte el humor
con el flaco y el petiso,
la Biblia y el calefón.

Si no cantas ni en la ducha,
si se oxida el bandoneón,
si la vida sabe a trucha,
la Biblia y el calefón.

 

¿Cómo se llama ese tipo de música?

 

¿Cómo se llama ese tipo de música?, le pregunte al dentista, justo el momento previo en que me metiera el taladrito ese de ruido tan celebre (ssssñññiiissssññiiii)  en el subconsciente colectivo.

Jazz  -respondió- ¿A poco te gusto?

Pues se oye bien, dije

Entonces, los sábados a las cinco de la tarde en el 1050 de AM puedes oír un programa de esa música.

Esto paso hace 20 años y sigo oyendo jazz. Y solo me resta decir: oír un poco de Jazz es una de las 5 cosas que debes hacer antes de morirte si quieres poder decir que valió la pena vivir

Alcides

 

Alcides

2012

¿El fin del mundo?

Las ultimas tres veces que he escuchado un sermón de Misa el tema a sido la película 2012, la verdad el día que fuimos al cine, al ver la cartelera estaba allí anunciada, pero no se me antojo ni por un instante entrar a esa función. Se me hizo que la trama era de esas milenaristas del fin del mundo y, dicho y hecho, por los curas en sus sermones me he enterado que los Mayas, Aztecas, Cochimies o Pericues, no recuerdo que pueblo de la Antigüedad predijo según el movimiento de constelaciones, rayos cósmicos y la influencia del Teorema de Pitágoras en la curvatura de la tierra que el fin del mundo será este próximo 01 de enero del 2012.

A mis treinta y picos años que me cargo encima he oído suficientes profecías sobre la fecha en que este mundito se va a esfumar de la faz del universo, como para estar curado de espantos y mas bien se me viene la mente aquella canción del hereje consumado que porta el nombre de Joaquín Sabina, en una estrofa que dice, más o menos así:

 Mañana a las doce es el juicio final y puede que Dios sea mi defensor de oficio.

 Así que mis hermanos y amigos, no se me compunjan, estriñan y/o desvelen pensando que rayos vamos a hacer ese día, mejor asumamos la sabiduría del niño que le dijo a unos de los padrecitos: El mundo se acaba el día que te mueres. Porque cuando te toca aunque te quites y cuando no, aunque te pongas.

 Amen.

 Alcides